¿Qué hace que un mosaico sea de calidad?

Con un mosaico ocurre lo mismo que con un cuadro pintado. Lo determinante no es cuántos litros de pintura se han utilizado para un cuadro sino lo que el artista ha sabido hacer con ellos.

El mármol es un material noble y tiene una riqueza de color impresionante cuando es pulido. Pero también en este aspecto el precio del material juega sólo un papel subordinado. Son otros factores los que determinan la calidad de un cuadro, y con ella su valor.

Un mosaico hecho a mano de la mejor calidad alcanza un precio alto en el mercado. Ofrecemos precios más bajos que el precio habitual en el mercado a través de la organización del reparto del trabajo en la elaboración del mosaico y la colaboración con artistas que sin nosotros no pueden ofrecer sus obras en un ámbito transfronterizo.

No trabajamos como operador comercial que extiende su encargo a través de varios pasos intermedios y adquiere las mercancías de fuentes desconocidas. Este modo de proceder, que es común en otras empresas que se lanzan al mercado con mosaicos de la misma región, tiene como consecuencia enormes variaciones en lo que se refiere a la calidad y ejecución. Nosotros trabajamos con unos colaboradores fijos y sabemos en todo momento quién ha hecho qué. De este modo podemos remitirles las sugerencias de nuestros clientes y tenemos capacidad de aprendizaje como organización.

En comparación con nuestros comienzos y con la calidad que conservan aún en el mercado habitual los mosaicos de bajo coste, hemos conseguido una evolución que nos diferencia claramente de nuestra competencia. Hemos aprovechado el potencial de elaboración de mosaicos con bajos costes salariales en un país árabe y lo hemos elevado al nivel de calidad vigente en Alemania. Por este motivo, somos buenos y baratos. Pagamos a nuestros socios por sus artículos pero a un precio tres veces mayor que el que pueden conseguir en el mercado habitual in situ por sus productos (y mayor que el que les ofrecen los comerciantes ya mencionados). Detrás de todo ello se esconde también una clara estrategia. No queremos vender "barato", "rápido" y "malo", sino que exigimos y aceptamos sólo la perfección absoluta. Y ésta se ha de valorar y facilitar pagando el tiempo necesario para un trabajo perfecto e invirtiendo en mármol de la mejor calidad y, si es necesario, incluso tirando y volviendo a hacer una obra si, por motivos que siempre puede haber, sale mal.

Con nuestra ambición por la más alta calidad hemos conseguido desarrollar una forma de organización y técnicas de trabajo que sólo pueden encontrarse también entre los prestigiosos fabricantes de mosaicos italianos. Hacia este nivel nos orientamos y trabajamos por ello con un nombre de marca que simboliza nuestra exigencia de alta calidad. Con la marca IVENZO le ofrecemos el arte árabe de elaborar mosaicos, desarrollado tradicionalmente a lo largo de 2000 años, en combinación con las más modernas formas de organización y estándares industriales.

Esta clásica Joint Venture entre nuestros socios y nosotros nos resulta útil a ambas partes. Por una parte lleva hasta su casa la belleza del arte ofertado a precios asequibles y, por otra parte, les ofrece a nuestros socios unos ingresos gracias a los cuales pueden mejorar su situación económica con esmero y trabajo. En esta cooperación se halla una gran oportunidad que va acompañada de equidad, entendimiento y respeto mutuo.

Agradecemos a todos nuestros clientes que nos hayan apoyado en nuestra trayectoria y hayan contribuido al éxito económico de nuestra filosofía de empresa.